Friday, September 29, 2006

Incredibol de pagüer

Han llegado a mis manos dos grandes obras de arte. Por supuesto me refiero a lo nuevo de Bunbury (JÁ) y de David Bisbal (JÁ…JÁ). Fuera bromas de mal gusto, el primer disco salió hace poquito y la Mula, obediente como es ella, me lo hizo llegar rauda y veloz. Fito y Fitipaldis tienen nuevo álbum, Por la boca vive el pez, y si bien tengo cierta sensación de que van cuesta abajo con cada trabajo nuevo, este me encanta. Las letras siguen en la línea del señor Cabrales (Medalla de cartón es tremendísima y para llorar hay que escuchar Donde todo empieza), rememoran viejas épocas (Abrazado a la tristeza, de los tiempos de Estrechinato), homenajean a colegas (Deltoya) y respecto a la música…Señores, puro sonido Fito.

La segunda maravilla me llegó ayer mismo (bueno, no, en realidad antes, pero es lo que tiene no mirar Incoming): el esperadísimo Shine On de Jet. Aunque aquí casi no han pasado de ser ‘’los de la canción de Vodafone’’ o ni eso, hay quienes nos sabemos el primer disco de memoria( e incluso anda estropeado). Aunque han bajado un poco el volumen a las canciones, hay algunas muy ‘’get born’’ y otras, muchas, muy pero que muy bonitas. Si este grupo me llamaba tanto la atención es porque tiene ‘’algo’’, un ‘’algo’’ que solo me inspiran los Beatles, con. lo que podéis imaginaros lo buenos que me parecen. Además de esto, que claro está es puramente subjetivo, está el hecho de que tengan una canción llamada Eleanor (es otro de mis nicks de Internet por bastantes razones), que no contentos con eso, me recuerda muchísimo a Oh my love de John Lennon (probablemente, mi canción favorita).

En conclusión, me alegra saber que a la música le quedan unos años más…

…señor Juanma ( o /bunburist) ni con todos los ‘’Bazura!’’ del mundo me hará cambiar de opinión…

Thursday, September 07, 2006

La televisión pública es lo que tiene, que te educa y te entretiene


En momentos como este en los que mis mañanas son, digamos, ociosas (de tirarse en el sofá hasta que te despeguen con cucharilla) me asombro cada vez más de la oferta televisiva para niños, por lo menos, en las cadenas públicas.

Por la mañana, podemos deleitarnos con ese programa que ha conseguido aumentar la tasa de hipocondría en España (sí, me refiero a Saber vivir), tertulias, la vigésimo novena reposición de Buffy (que no hay nadie más fan que yo, pero ya vale), el club Megatrix que ya no vale nada de nada con los dos pavisosos esos de presentadores y…TVE, que es algo aparte. Cuando lo lógico sería retransmitir programas puramente infantiles (los Lunnis, otra cosa no hay) a las tantas de la mañana que es cuando los enanos se levantan a ver la tele por ese mecanismo que se nos desactiva a todos a los doce años (supongo que por la llegada de la ESO, que valoramos más el sueño) y luego programas dirigidos a un público juvenil, pues no. Mejor al revés, que es más pintoresco, digo yo. Y, aún así, lo único que la primera cadena ofrece a nivel juvenil es una serie horrible sobre anoréxicas que se pelean por las preocupaciones, de una trascendencia asombrosa claro está, típicas de las jóvenes americanas llamada Popular, Dawson Crece que es el Verano Azul americano (Dawson’s Creek=Dawson Crece,…Creek/Crece, ¿lo pillais? Si se escriben casi igual, así no lo nota nadie…) y las Gemelas de Sweet Valley, aunque a estas alturas tendremos suerte si sigue viva alguna. Después viene Las Chicas Gilmore que, no os voy a mentir, me parece una grandísima serie que, al menos, tiene capítulos actuales, cosa que ya agradecerán muchos que no conocen la magia de la tele digital guapa y molona, no la TDT, que es un chuflerío.


Así, a ciertas horas solo te encuentras el Rebelde Way (que efectivamente, si la veía era porque me coincidía con la hora de la merienda; ahora, sin comida de por medio, no tiene ningún aliciente) hasta que a horas de engulle ya se pueden disfrutar de Friends o de los repetidos, pero nunca innecesariamente, Simpsons.

Sobremesa: Además del Tomate, fuente inagotable de sabiduría popular, están las películas. Multicine en Antena 3(que no sé porque el ‘’multi’’ si todas son iguales)y el cine pelao y mondao de la primera, las cuales a veces te dan una sorpresilla tal como ver a algún actor/actriz en años mozos, antes de apuntarse a una religión inventada o de haberse hecho la operación pertinente. Aunque, sin lugar a dudas, lo mejor de esas pinículas son los títulos. Mejor dicho, la traducción que, siguiendo los pasos de los que tradujeron el Riachuelo Dawson, se hace de ese título. Así, Stranger in the night sería aquí algo así como Lo que se esconde en tu cocina o The kidnapper sea La madrugada terrorífica dejándote ver, por otra parte inteligentemente, algo del argumento.

Y, ¿dónde quería llegar con esto? ¿Pretendía hacer una crítica social de cómo nos dejamos llevar por la telebasura?¿Intentaba haceros ver cómo se está perdiendo la originalidad, la inteligencia y el gusto en general? ¿Estaba haciendo un tristemente esclarecedor retrato de mi vida?

Pues no, solo quiero decir…que viva la FOX…