Sunday, May 27, 2007

Búscate un pirata que te quiera...

Tarde o temprano había que hacerlo: hoy he ido a ver Piratas del Caribe ‘’esincreíblequelohayamostraducidocorrectamente’’: En el fin del mundo. Y, como el que avisa no es traidor, hay un poquito de SPOILER, mu poquito, pero es que yo soy dada a reventar películas sin querer.

Vamos a ver, la idea no es mala. Piratas del Caribe mola, pero si lo recargas demasiado pues pasa lo que pasa. En primer lugar, sobra una hora de película: todos sabemos que Jerry Bruckheimer se limpia el culete con billetes de 1000$, así que no sé qué necesidad había de demostrarlo con 3 horas y pico de metraje.

No es tan graciosa como las anteriores, en parte porque le dan más protagonismo a la pavisosa de Elizabeth que, siguiendo la consigna “ser una mujer liberada es ser una machorra” de la trilogía, lo único que hace en la película es gritar cosas con voz de Manolo y pasearse con paso marimachonesco, más guarra que la Tota, porque no se da un triste baño y hasta a los piratas les da un poco de fatiguita.

Al Capitán Sparrow ni se le toca, que mi Johnny de mis amores lo hace tan bien como suele.

Will… ¿Qué decir de Will? Por una parte, como ocurre con Keira Knightly, yo ya no sé si los actores son malos o es que el papel no daba para más, porque el hijo de Bill el Botas tiene tanto carisma como un brik de leche. O menos.

Sin embargo, protagoniza uno de los momentos más bonitos de la pinícula, o al menos para mí. Han querido hacer un homenaje al estilo español (que ya se olía con aquello de que fueran piratas DEL CARIBE) y Will aparece en el momento “tomayaquechachi” que abundan en el cine dolariano (usease, pa sacar tajadilla), vestido del ídolo español juvenil del momento: el Arrebato. Desde aquí un beso por el detallazo.





A parte de lo dicho, cabe destacar la demencia senil del pobre Bill el Botas (“-Bill-Sabes mi nombre?-Conozco a tu hijo, …pero Bill-Sabes mi nombre?-Conozco a tu hijo…”), el poco provecho que se le saca a Keith Richards (totalmente prescindible), las historias que quedan cojas, y el final, que es de los peores que he visto. A uno de los mejores personajes (no recuerdo cómo se llama, así que le llamaremos por su nombre real, aun que no exento de derechos de autor: la sacerdotisa de la Casa Internacional del Mojo) se la han cargado totalmente y, ya que saco el tema, una pena que una trilogía que supla a Monkey Island (que no se va a hacer ya, todos lo sabemos…) caiga en la tercera parte.

Y ahora las cosas buenas: efectos especiales as usual, momentazos como el del barco del revés, banda sonora, la reunión de la hermandad, Sparrow, momentos comico-jocosos varios, el mono, y el ingenio del que hemos tenido que hacer gala para meter la comida en el Corte Inglés. Le teníamos que haber echado una foto al batido de litro dentro del minibolso de Cinta, o a los bolsillos de Salva llenos de barritas de cereales mientras Juanmita nos criticaba en plan madre avergonzada.

En fin, id a verla, quedaos después de los créditos, y cuidado con el mono de tres cabezas.

Wednesday, May 02, 2007

El post molón

Hale, pues aquí lo tenéis, impacientes:


Érase una vez un post pequeñito que pertenecía a la bitácora de un tal Su_KnIhO_DeL_BaRrIo_XuNgO_dE_TrIaNa_SiTy. Vivía triste y apenado ya que ni siquiera pertenecía a un blog de verdad sino que se encontraba atrapado en un espacio de MSN, destinado a acabar entre fotos de mozas de reputación muy clara: ligeras de cascos tales como gallinas. Los días pasaban, y el pobre postcito soñaba con pertenecer a alguno de los grandes: que Viruete dejará en él su melancólica visión de los pijamas de nuestra infancia, que Jotacé mancillara su título con alguna descontextualización comiquera, que Rafa Marín lo usara para poner a parir alguna película de superhéroes o, al menos, que uno de los muchachos de Cosas de Frikis lo convirtiera en el borrador de una entrada para los manidoloridos adoradores de Onán. Él quería ser un post molón.

Pasaron los meses, y el presentía que pronto sería el elegido para contener una bella canción de Haze o una cadena que maldijera tu vida amorosa (o ya puestos, tu vida, en general) cuando, oh destino cruel, el teclado de aquel muchacho a que llamaremos El Joven Maqueado (pues cuentan los ancianos que todo él estaba recubierto de oro…s) cayó en las manos de su dulce novia Sa_RuBiA_RoNeHaNtA (cuyos rumores de analfabetismo eran totalmente infundados: admirad como colocaba esa elegante H entre la e y la a) que en conmemoración a su segundo día de relación, quiso dedicarle un bello poema ornamentado con colores algo excesivos quizás, pero un hermoso contenido sacado de la Guía Para Muchachas De Bien “Loka”. Mientras que esta amante de los océanos (pues debéis saber que nadie como ella había coleccionando corales) se disponía a completar su maravillosa obra, recibió, para alivio de nuestro protagonista, un SMS de su amiga Jennifer María de Todos los Santos (sin duda alguna, relacionada con la familia Esteban, de los Esteban de toda la vida) en la que le comunicaba, con gran pesar, que había sido testigo de un affaire entre El Joven Maqueado y la mejor amiga de nuestra pizpireta reaggetoniana. Montada en cólera (¿En qué si no? No entiendo de qué os reís), borró todo el contenido de aquellas apasionantes memorias del trianero, incluído al pequeño post, que quedó flotando en el ciberespacio.

Y hasta hoy, queridos amigos, el día en el cual puedo sentirme orgullosa de haber hecho algo grande en mi vida. He cumplido el sueño de una pequeña entrada de blog.

Sí, señores: este es el post molón.

PD: me gustaría deciros que esto está escrito bajo los efectos de la cafeína…pero lamentablemente no es así.